Toggle sidebar

Seguros de Personas

Los seguros de personas son aquellos que cubren todos los riesgos que afecten a la existencia, integridad corporal o salud del asegurado.


Una de las notas características del seguro de personas es que en el documento de la póliza se fija la cuantía que el asegurador pagará en concepto de indemnización si se produce el riesgo asegurado. No será preciso, como sí ocurre en el seguro contra daños, la valoración del daño efectivamente causado.


En los seguros de personas es bastante común la existencia de seguros de grupo, es decir, aquellos en los que existen varios asegurados con alguna característica en común. El seguro de grupo es único aunque cree una relación jurídica con cada miembro; es por esto por lo que las altas y bajas en el grupo deben contar con el consentimiento expreso (firmado por escrito) del miembro individual. Antes de la firma de la póliza, todos los miembros del grupo deben recibir un “boletín de adhesión” donde se detalle la información relativa al contrato de seguro. Un ejemplo de este tipo de seguros es el contratado por un empresario para todos los trabajadores de una empresa en caso de accidentes, o para la obtención de una pensión adicional…


Otra de las notas diferenciadoras del seguro de personas respecto del de daños es la ausencia de subrogación del asegurador en los derechos que en su caso correspondan al asegurado contra un tercero causante del siniestro (con excepción de los gastos de asistencia sanitaria que sí se pueden reclamar). La razón de esto es que en el caso de que se pudiera reclamar una indemnización al causante del siniestro, sería muy difícil de calcular el valor de una vida humana o la salud de una persona.


En los seguros de personas es muy importante la figura del beneficiario, éste es la persona que debe percibir la indemnización cuando el suceso asegurado se produzca. El beneficiario es designado por el tomador del seguro en la póliza, en un documento complementario o incluso en testamento, y puede ser revocado por el mismo tomador, siempre que no renuncie a esta facultad, en la misma forma en que se hizo la designación y sin consentimiento del asegurador. Si existe un contrato de seguro de vida y el tomador no ha designado beneficiario, se entiende que es él mismo.


La ley impone una serie de presunciones cuando el tomador solo haya designado al beneficiario de forma genérica:


a) Si designa a los hijos, serán todos los descendientes con derecho a herencia


b) Se designa s los herederos del tomador, asegurado u otra persona, serán todos los que tengan esa condición en el momento del fallecimiento del asegurado


c) Si designa a los herederos, se entiende que son los del asegurado. En este caso, aunque los herederos renuncien a la herencia, seguirán siendo beneficiarios.


d) Si designa al cónyuge, también se entiende el del asegurado


Si se ha hecho una designación de varios beneficiarios, la indemnización se distribuirá por partes iguales si éstos no son herederos, y proporcionalmente a la cuota hereditaria en caso contrario.


Es importante precisar que el derecho de crédito del beneficiario respecto del asegurador tiene primacía sobre otros posibles créditos de otros acreedores del tomador. Y si el tomador entra en concurso de acreedores, éstos pueden exigir al asegurador la reducción del seguro proporcionalmente a la reducción de la prima que el tomador pagará a partir de ese momento. Como consecuencia de este cambio, el beneficiario verá reducido su derecho de indemnización.


Seguro de vida


El seguro más importante dentro de los de personas es el de vida. Consiste en un contrato por el cual el asegurador se compromete a pagar una determinada cantidad al beneficiario en caso de muerte del asegurado (seguro para el caso de muerte), o al asegurado en caso de que sobreviva a una determinada fecha (seguro para el caso de vida).


No es necesario que la indemnización sea un capital, pudiendo ser también una renta periódica.


Además es frecuente la contratación de seguros complementarios al de vida, como el seguro de invalidez, el de enterramiento…


En los seguros de vida existe la posibilidad de resolución unilateral del contrato por parte del tomador si: el seguro se ha contratado para una duración superior a 6 meses, ejercita esa facultad por escrito y en un plazo de 30 días desde que el asegurador le entregue la póliza o una cobertura provisional. Los efectos de la resolución son la devolución de las prestaciones, por lo que el asegurado tendrá derecho a que se le devuelvan todas las primas pagadas salvo la parte correspondiente al tiempo de vigencia del contrato.


Los contratos de seguros de vida más importantes son: el seguro para el caso de muerte y el seguro para el caso de vida regulados expresamente en los artículos 83 a 99 de la Ley del Contrato de Seguro. Estos seguros son alternativos como regla general, pero existe la posibilidad de contratar un seguro mixto que cubra ambas eventualidades.

Das könnte Sie auch interessieren:
Seguros contra Daños
Todo lo que necesitas saber sobre el Seguro
Pasos a seguir para crear una empresa en España