Toggle sidebar

Efectos personales del matrimonio

.

 

Los efectos personales del matrimonio se regulan en los artículos 66 a 71 del Código Civil, que trata “de los derechos y deberes de los cónyuges”. Según el artículo 66, “los cónyuges son iguales en derechos y deberes”. Los principales deberes los enumera el artículo 68 cuando dice que “los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente […] Deberán, además, compartir las responsabilidades domésticas y el cuidado y atención de ascendientes y descendientes y otras personas dependientes a su cargo”. En principio, podría parecer que estos deberes son sólo éticos o morales, y que por tanto es muy difícil exigir su cumplimiento. Sin embargo, el incumplimiento grave o reiterado de los deberes conyugales sí es causa justa de desheredación (artículo 855.1 del Código Civil). En detalle, los principales deberes conyugales son los siguientes:

 

-   Deber de cohabitación o vida en común. Este deber se extiende más allá que la mera convivencia física, puesto que también implica la existencia de una vida matrimonial de acuerdo con los fines morales y sociales del matrimonio. Si un cónyuge no quiere vivir con el otro, el Derecho no puede hacer nada para evitarlo. Pero sí que existe una acción para que el cónyuge expulsado de su vivienda recupere el acceso a ella. La sanción al incumplimiento de este deber es doble: es causa de desheredación, pero también puede constituir un delito de abandono de familia.

 

-   Deber de fidelidad. Se concreta aquí el deber de respeto entre los cónyuges, ya que se entiende que deben abstenerse de mantener relaciones con terceros, tanto de forma aislada como continuada. La infracción de este deber también es causa para desheredar, así como de pérdida de los alimentos.

 

-   Mutuo auxilio. Dispone el artículo 67 que “los cónyuges deben respetarse y ayudarse mutuamente y actuar en el interés de la familia”, y repite el artículo 68 diciendo que “[los cónyuges] están obligados a […] socorrerse mutuamente”. Materialmente, éste deber se concreta y es incluso más extenso que la obligación de alimentos, regulada en los artículos 142 y siguientes.

 

 Los cónyuges comparten por igual una serie de importantes derechos y deberes, que se encuentran en la base de la institución del matrimonio.

 

Otros efectos personales que produce el matrimonio son:

 

-   El matrimonio, por sí mismo, no modifica la nacionalidad de ninguno de los contrayentes. Sin embargo, sí facilita la adquisición de la nacionalidad española al extranjero/a casado con español/a, lo que también ha supuesto el aumento de los matrimonios de conveniencia.

 

-   Existe un deber de respeto, tal y como declara el artículo 67 al reconocer a cada cónyuge una esfera de libertad personal que puede preservar. Los derechos personales siguen siendo individuales, y no pueden sacrificarse por la existencia del matrimonio más que en la medida en que cada cónyuge decida libremente.

 

-   Debe actuarse “en interés de la familia” (artículo 67), lo que no implica que todo acto tenga que responder a este interés, al existir también áreas de libertad personal e individual. Este deber significa abstenerse de realizar actos que perjudiquen el interés familiar, quedando especialmente protegido el núcleo que forman los cónyuges junto a los hijos (familia nuclear).

 

-   Los cónyuges deben compartir las responsabilidades domésticas y el deber de atención a familiares.

 

-   Finalmente, por mandato del artículo 316, el matrimonio producirá la emancipación de derecho.

Das könnte Sie auch interessieren:
Régimen Económico Matrimonial
La desheredación
Matrimonio
Uniones de hecho
Capacidad para contraer matrimonio