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Todo lo que necesitas saber sobre el contrato de agencia

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La agencia se regula por la Ley 12/1992. En su artículo 1º, esta Ley define el contrato de agencia en los siguientes términos: “El contrato de agencia es aquel por el que una persona natural o jurídica, denominada agente, se obliga frente a otra [el principal] de manera continuada o estable a cambio de una remuneración a promover actos u operaciones de comercio por cuenta ajena, o a promoverlos y concluirlos por cuenta y en nombre ajenos como intermediario independiente sin asumir, salvo pacto en contrario, el riesgo y ventura de tales operaciones”. De esta definición básica pueden extraerse una serie de elementos que van a caracterizar a este contrato:

 

 - La relación entre el principal y el agente es estable, lo que constituye una diferencia sustancial entre el contrato de agencia y el de comisión. Con la agencia, la relación entre el principal y el agente no se agota en un único acto, sino que actuaciones periódicas son un indicio de que nos encontramos ante un contrato de agencia. Esto tampoco significa que el contrato de agencia deba ser indefinido, sino que la existencia de este contrato o del de comisión se probará caso por caso atendiendo también a otros elementos diferenciadores.

 

 - El agente no actúa en nombre propio, al contrario de lo que ocurre en el contrato de comisión, con los posibles problemas de propiedad de transmisión de los bienes que esto conlleva. El carácter del contrato de agencia es personal (in tuito persone), lo que significa que se firma entre principal y agente porque el primero confía en que el agente le puede transferir directamente los resultados de las operaciones que realiza, y por eso precisamente contrata con dicho agente. En este sentido, al agente se le pueden encomendar dos tipos de tareas distintas: de promoción o de promoción y conclusión del acuerdo, teniendo el agente en este último caso un poder del principal para poder obligarse frente a terceros. Nuevamente, debe recordarse aquí que el agente se presenta siempre ante terceros como gestor de intereses ajenos (del principal).

 

 - Es un contrato consensual entre las partes que lo suscriben, aunque debe reunir unos determinados requisitos de forma a efectos de prueba.

 

 - Es un contrato oneroso, lo que permite que se pacten distintas formas de retribución, que pueden ser una cantidad fija o una comisión, que puede variar según el valor o el volumen de las operaciones. Lo más frecuente es que, en la práctica, se mezclen ambos tipos, estableciéndose una cantidad inicial o fija además de una comisión. Los actos que dan derecho a comisión son actos u operaciones que se llevan a cabo durante la vigencia del contrato. El artículo 12 de la Ley de Agencia impone algunas exigencias sobre ellos: siempre debe existir una relación directa entre el agente y el acto que él lleva a cabo para que luego pueda serle retribuido. Además, también existe la posibilidad de que se pacte en exclusiva una suma determinada, caso en el que el agente tiene derecho a percibir comisión por todos los actos u operaciones que concluya.

 

 - El agente es independiente con respecto al principal, tanto respecto de su organización como respecto a la manera en la que va a realizar aquello que se le ha encomendado, salvo en lo que se someta expresamente a las instrucciones del principal.

 

El contenido del contrato de agencia puede determinarse a partir de las obligaciones de las partes; en este caso, de las obligaciones del agente y de las del principal. Entre las obligaciones del agente se encuentran:

  Por el contrato de agencia, el agente se obliga, de manera continuada y a cambio de una remuneración, a promover actos y operaciones de comercio por cuenta de un empresario principal.


 - Actuar lealmente y de buena fe, velando por los intereses del empresario por cuya cuenta desarrolla su actividad, el principal, de acuerdo con lo establecido en el artículo 9.1 de la Ley de Agencia. Esto significa que el agente debe actuar con diligencia, respetando siempre las instrucciones del principal siempre y cuando estas respeten la independencia del agente. Esto significa que el principal puede dar algún tipo de instrucciones al agente, especialmente cuando se trate de relaciones con terceras personas, pero no puede imponerle aspectos sobre su organización interna, la manera de llevar la contratación, la contabilidad, etc. Incluso en las relaciones con terceros, el agente puede oponerse al principal si considera que las instrucciones recibidas no son razonables.

 

 - El agente debe comunicar al empresario toda la información que pueda ser relevante en relación con las operaciones que se le hayan encargado, especialmente la información relativa a la solvencia de los terceros con los que contrata.

 

 - Recibir, en nombre del principal, todas las reclamaciones de terceras personas relativas a los vicios o defectos de los bienes vendidos o de los servicios prestados.

 

 - En el caso de que el agente actúe por cuenta de varios empresarios, lo que es posible, entonces está obligado a llevar una contabilidad separada para cada uno de ellos.

 

De otra parte, entre las obligaciones del principal tenemos las siguientes:

 

 - Respetar la buena fe y la lealtad en sus relaciones profesionales con el agente.

 

 - El principal tiene que poner a disposición del agente toda la documentación relativa a la realización de las operaciones comerciales, como muestrarios, catálogos, tarifas, etc. Además, debe proporcionar toda la información adicional que pueda facilitar el desarrollo del negocio, como posibles cambios en el volumen de las operaciones que puedan afectar a la actividad del agente. El principal tiene 15 días para informar al agente de la aceptación o rechazo de la operación efectuada.

 

 - Remunerar al agente según lo pactado o contenido en el contrato, pudiendo consistir esta remuneración en una cantidad fija o en una comisión variable según el volumen de las operaciones.

 

En el contrato de agencia pueden establecerse pactos de exclusividad a favor de una de las partes, o a favor del agente y del principal a la vez. Si el pacto favorece al principal, este puede obligar al agente a no trabajar en una zona determinada o a no trabajar a favor de otros empresarios. Si se establece a favor del agente, entonces el empresario se compromete a no designar, para una zona determinada, a otros agentes que realicen la actividad comercial del agente, actividad que tampoco podrá llevarse a cabo directamente por el principal para la misma zona.

 

Cuando un agente actúa por cuenta de varios empresarios, debe solicitar autorización del principal, siempre que los otros empresarios no sean competidores del empresario principal. Siguiendo lo dispuesto por el artículo 21 de la Ley de Agencia, este pacto debe formalizarse por escrito.

 

Finalmente, con respecto a la extinción del contrato de agencia, cuando exista un plazo en el contrato, transcurrido el mismo se entiende que el contrato se extingue. No obstante, existe una excepción en el artículo 24.2 según la cual, en el caso de que una de las dos partes (o ambas) sigan realizando actos de comercio relacionados con el contrato, entonces este seguirá vigente. Esto se debe a que una de las características del contrato es, precisamente, la relación duradera entre las partes. Otra característica, el carácter personal, hace que el contrato se extinga en caso de fallecimiento del agente, puesto que el contrato es in tuito persone. En caso de incumplimiento del contrato o de quiebra, entonces se permite la resolución inmediata.

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