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Todo lo que necesitas saber sobre el contrato de compraventa a plazos

En el tráfico mercantil actual es muy común la compraventa a plazos, es decir, el pago fraccionado del precio del bien o servicio vendido.


- Normativa aplicable


El derecho sobre este tipo de ventas se basa en una regulación especial que en último término pretende proteger al consumidor. La normativa vigente en España sobre compraventas a plazos es la Ley 28/1998, de 13 de julio, de venta a plazos de bienes muebles.


Es importante destacar que esta ley no sólo regula las compraventas a plazos como tales, sino también los préstamos que facilitan la compra así como las garantías proporcionadas para asegurar el pago.


Por último, en materia normativa, todos los preceptos de la ley de venta a plazos de bienes muebles son imperativos, es decir, serán nulos todos los pactos, acuerdos o condiciones contrarios a lo que establece esta ley.


- Concepto

 

Venta a plazos es “el contrato mediante el cual una de las partes entrega a la otra una cosa mueble y corporal y ésta se obliga a pagar por ella un precio cierto de forma total o parcialmente aplazada en tiempo superior a tres meses desde la perfección del contrato” (art. 3 ley de venta a plazos de bienes muebles).

 

De esta definición se deduce que las cosas objeto de la compraventa a plazos son bienes muebles y corporales; pero además deben ser no consumibles e identificables, es decir, que conste su marca y número de serie o fabricación o que tenga alguna característica distintiva que impida confundirla con otros bienes.

 

No se consideran compraventas a plazos las siguientes (art. 5):


- Las compraventas a plazos de bienes destinados a la reventa al público y los préstamos para su financiación.


- Las compraventas a plazo ocasionales sin finalidad de lucro.


- Las garantizadas por hipoteca o prenda sin desplazamiento sobre el bien que se está vendiendo.


- Aquellos cuya cuantía sea inferior a la que se determine reglamentariamente


- Los contratos de arrendamiento financiero

 

- Características del contrato


Para que sea válido se debe presentar por escrito y debe haber tantas copias como partes intervengan (normalmente dos) y se entregará a cada una de ellas un ejemplar firmado.


No es obligatorio pero sí recomendable que se inscriba el contrato en el Registro de Bienes Muebles para garantizar suficiente publicidad en el caso de que sea necesario demostrar su titularidad por algún motivo (por ejemplo en el caso de que una persona se encuentre la cosa en la calle).


La ley establece que a pesar de la libertad contractual de las partes para incluir lo que deseen en el contrato, es obligatorio que en él se encuentren las siguientes menciones (art. 7):


1. Lugar y fecha del contrato.


2. Nombre, apellidos, razón social, domicilio y  número o código de identificación fiscal de las partes. Si el comprador ha pedido un crédito para comprar el bien, deben constar también los datos del financiador (el que presta el dinero).


3. Descripción del objeto vendido con las características necesarias para facilitar su identificación.


4. Precio de venta al contado, el importe del desembolso inicial cuando exista, la parte del precio que se aplaza y, en su caso, la parte financiada por un tercero.


5. La cantidad y la periodicidad o las fechas de los pagos que debe realizar el comprador para el reembolso de la parte del precio aplazado, del crédito (en su caso) y el pago de los intereses y los demás gastos.


6. Cuando se trate de operaciones con interés fijo debe constar en el contrato el tipo nominal. En el supuesto de operaciones con interés variable se establecerá la fórmula para la determinación de aquél.


7. La tasa anual equivalente (TAE) que supone el porcentaje de interés real que paga el comprador incluidos todos los gastos adicionales al precio.


8. La relación de elementos que componen el coste total del crédito, con excepción de los relativos al incumplimiento de las obligaciones contractuales, especificando cuáles se integran en el cálculo de la tasa anual equivalente.


9. En caso de que el vendedor  ceda todos sus derechos frente al comprador a un tercero, el contrato debe contener el nombre o razón social y el domicilio de ese tercero; o cuando así se pacte puede constar la posibilidad de que el vendedor ceda esos derechos a cualquier tercero.


10. Cláusula de reserva de dominio así como el derecho de cesión de la misma o cualquier otra garantía que pactaran las partes.


11. La prohibición de vender o de realizar cualquier otro acto de disposición (alquilar, prestar el bien…) en tanto no se haya pagado la totalidad del precio o reembolsado el préstamo, sin la autorización por escrito del vendedor o, en su caso, del financiador.


12. El lugar establecido por las partes a efectos de notificaciones, requerimientos y emplazamientos. Si no constara éste, las notificaciones, requerimientos y emplazamientos se efectuarán en el domicilio de cada obligado. También debe constar el lugar del pago.


13. La tasación del bien


14. La existencia de la facultad de desistimiento


Si se omite alguna de las nociones anteriores o constan de manera inexacta por culpa del vendedor, la propia ley prevé una serie de sanciones, que son:


1. La omisión de los puntos 4 y 5 anteriores el comprador pagará exclusivamente el importe del precio al contado o el nominal del crédito, exento de todo recargo por cualquier concepto. Si la omisión o inexactitud es de los plazos, dicho pago no podrá ser exigido al comprador antes de la finalización del contrato.


2. La omisión de los puntos 6 y 7 anteriores el comprador abonará el interés legal en los plazos convenidos.


3. La omisión de la relación de elementos que comprenden el coste total del crédito determinará que no serán exigibles al comprador los gastos no citados.


4. La omisión del resto de puntos reduce la obligación del comprador a pagar exclusivamente el importe del precio al contado o, en su caso, del nominal del préstamo siempre que el comprador demuestre su perjuicio.


Si en vez de omisión se trata de inexactitud, las consecuencias para el vendedor serán proporcionales al perjuicio causado al comprador con esa inexactitud.


Otra característica de los contratos de compraventa a plazos de bienes muebles es el derecho de desistimiento del comprador. Éste puede desistir de la compra en el plazo de 7 días desde la entrega del bien siempre que cumpla determinados requisitos y lo comunique al vendedor de forma fehaciente, es decir, por algún medio que conste su recepción.


Los requisitos son:


a) No haber usado el bien más que para probarlo.


b) Devolverlo en el lugar expresado en el contrato y en el estado en que lo recibió. El deterioro de los embalajes cuando fuese necesario para acceder al bien, no impedirá su devolución.


c) Indemnizar al vendedor cuando así se haya pactado, por la eventual depreciación comercial del bien. Dicha indemnización no podrá ser superior a la quinta parte del precio de venta al contado.


d) Devolver el préstamo concedido en los términos pactados.


En principio, el comprador no puede renunciar a este derecho de desistimiento. Sin embargo, en determinados casos como la compraventa a distancia de vehículos de motor susceptibles de matriculación, se puede pactar en el contrato que el comprador renuncie a su derecho de desistimiento.


Otra facultad que asiste al comprador es la de pagar anticipadamente, en cualquier momento de vigencia del contrato, de forma total o parcial el precio pendiente de pago. Si se da el caso, el vendedor no le puede cobrar intereses no devengados.


Esta última afirmación presenta algunas excepciones ya que el artículo 9.3 de la ley prevé la posibilidad de cobrarle ciertas cantidades al comprador si paga anticipadamente como la compensación acordada en su caso que no podrá exceder del 1,5% del precio aplazado o del capital reembolsado anticipadamente en los contratos con tipo de interés variable y del 3% en los contratos con tipo de interés fijo. Salvo pacto, los pagos parciales anticipados no podrán ser inferiores al 20% del precio.


Es un  requisito imprescindible para proteger a los consumidores de los posibles tratos abusivos por parte de los vendedores, que la publicidad de venta contenga el precio de adquisición al contado y el precio total a plazos.


- Reserva de dominio


La reserva de dominio es una cláusula tradicional en los contratos de compraventa a plazos. Se trata de una garantía a favor del vendedor que consiste en que la propiedad del bien la mantiene el vendedor hasta que el comprador haya abonado íntegramente el precio.


Esta cláusula no es esencial en el contrato de compraventa a plazos. La propia Ley la considera como una nota potestativa, es decir, para ser aplicada es necesario que conste expresamente en el contrato.


La reserva de dominio sólo tiene validez entre las partes del contrato y por lo tanto solo se puede oponer a terceros si se inscribe en el Registro de Bienes Muebles.

Esto quiere decir que en el caso de un contrato de compraventa con cláusula de reserva de dominio no inscrita, el comprador no puede realizar ningún acto de disposición sobre la cosa (venderla, alquilarla, donarla…) hasta que no pague la totalidad del precio. Sin embargo, en el supuesto de que, infringiendo la cláusula, el comprador venda la cosa a un tercero esta venta será válida en todos sus efectos. Es decir, el vendedor que sigue siendo legítimo propietario (porque el comprador aún no ha pagado todo el precio), no podrá recuperar la cosa de manos del tercero. Solo conseguirá que el comprador le indemnice con el valor de la cosa.

En el caso de que la reserva de dominio esté inscrita, la ley considera que el tercero tiene el deber de conocerla y en el ejemplo anterior el tercero estaría obligado a restituir la cosa objeto del contrato al vendedor.


- Demora en el pago de los plazos


La Ley de Venta a Plazos  prevé que en el caso de que el comprador se demore en el pago de dos plazos o del último de ellos, el vendedor puede optar por exigir judicialmente el abono de todos los plazos pendientes o por la resolución del contrato.


Para ambas opciones es competente el Juzgado de Primera Instancia del domicilio del comprador y el vendedor solo puede acudir a la vía judicial previa reclamación de pago hecha al comprador.


Si el vendedor elige la primera vía, el juez dictará resolución ordenando al comprador el pago de todos los plazos restantes o, excepcionalmente (por causas tales como desgracias familiares, paro, accidentes de trabajo, enfermedad de larga duración…) podrá dictar nuevos plazos.


Si, por el contrario, el vendedor elige la segunda vía, se procede a la restitución de las prestaciones (cosa y precio) entre las partes. El vendedor tiene derecho a quedarse un 10% del precio cobrado en concepto de indemnización y la cantidad menor entre el desembolso inicial y la quinta parte del precio por la depreciación comercial del objeto.


El artículo 16 de la Ley de Venta a Plazos de Bienes Muebles trata de ofrecer unas condiciones procesales ventajosas al vendedor. Así en caso de incumplimiento de un contrato inscrito en el Registro de Venta a Plazos de Bienes Muebles, el acreedor (vendedor) puede dirigirse directamente contra los bienes adquiridos a plazos en vez de tener que pasar por un proceso judicial reclamando el pago de todos los plazos o la resolución del contrato.


En el caso anterior el vendedor deberá requerir el pago al comprador a través de un notario del lugar donde se hallen los bienes, donde haya de realizarse el pago o en el lugar donde se encuentre el domicilio del deudor. Si el deudor no paga o devuelve el bien en los tres días hábiles siguientes a tal requerimiento, el vendedor podrá requerir la tutela sumaria de su derecho ante el juez de primera instancia o de lo mercantil del lugar de domicilio del comprador. Esta tutela sumaria es un proceso sencillo y de duración inferior al ordinario y su objeto es el de solucionar el problema del comprador en la mayor brevedad posible.


En caso de que el comprador no pague pero presente el bien en el plazo anterior de tres días se procederá a su enajenación en pública subasta, con intervención de Notario o Corredor de Comercio colegiado. Y pueden darse dos supuestos:


i) Las cantidades resultantes de la subasta sirven para el pago del precio al vendedor. Además si el comprador tiene otros acreedores, el vendedor goza de preferencia para cobrar con el dinero obtenido del bien objeto del contrato de venta a plazos.


ii) El vendedor opta por quedarse con el bien como pago de la de la deuda sin necesidad de acudir a pública subasta.


Todas estas notificaciones y reclamaciones de pago extrajudiciales que realiza el vendedor, se efectúan en el domicilio del comprador que ha de estar designado en el contrato de compraventa a plazos.

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